El desafío lo han planteado todas las clases. Los alumnos han trabajado durante días para crear su juego de enigmas y decorar las aulas con un único objetivo: DIVERTIRSE.

Esta aventura ha implicado a alumnos y profesores, que, con gran esfuerzo, consiguieron que cada grupo decorase las aulas, ideara enigmas relacionados con las diferentes asignaturas cursadas y llevasen a sus propios compañeros a resolver una historia antes de que su tiempo finalizara (1h) si querían salir de la sala. Cada clase creó un universo diferente, aunque todos ellos eligieron relacionarlo con el misterio y el terror. El mejor scaperoom de cada nivel de la ESO será premiado, mañana, en la última jornada de este curso, que nos llevará a las piscinas naturales de Cercedilla. ¡Buen verano a todos!